Por 40 años,  el enfoque de NAOS se ha enfrentado
al statu quo, con el propósito de servir a la piel

NAOS destaca en el cuidado de la piel, con el afán de ampliar su actividad al cuidado humano (salud, belleza, bienestar). Trabajando con una red inigualable de pioneros de la salud, la belleza y el bienestar, hemos transgredido la norma para crear productos auténticos que respetan la piel y actúan cuando es necesario.

"Sé

tú el cambio

que quieres

en el mundo".

1977

Creación de los primeros productos Bioderma y del Centro de Investigación CEREDAP (Centre d’Etudes et de Recherches en Esthétique et Dermatologie Appliquée).

1978

Creación de la marca Institut Esthederm y sus primeros productos. Una marca dedicada a favorecer día tras día la belleza de las mujeres.

1985

Creación de DIPTA (Développement Industrialisation et Promotion de Technologies Appliquées) para asistir en I+D y fabricación a los productos de Bioderma e Institut Esthederm.

1995

Invención de la tecnología del Agua Micelar por Bioderma, con el consiguiente nacimiento de una nueva categoría de cuidados de belleza. Sensibio H2o, la primera agua micelar, sigue siendo n.º 1 en el mercado.

1999

Invención de la tecnología Agua Celular, inspirada, por el agua de la piel, por Institut Esthederm.

2001

Inauguración de la primera filial en el extranjero, en Italia. Actualmente, NAOS cuenta con más de 40 filiales internacionales.

2011

Creación de la marca Etat Pur. Un enfoque biomimético del cuidado de la piel, para darle solo lo que necesita. Ni más ni menos.

2016

Fusión de las actividades de Bioderma, Institut Esthederm y Etat Pur en una empresa cohesionada de nombre NAOS.

2018

Creación de NAOS ILS Institute (Instituto de Ciencias de la Vida), con investigadores de prestigio internacional.

NAOS, un nombre simbólico

NAOS debe su nombre a una estrella de la constelación de Puppis, que un día será una de las más brillantes del firmamento. El símbolo de la estrella emula la historia de El principito, de Antoine de Saint-Exupéry, cuya visión poética de las relaciones inspiró la visión humanista de Jean-Noël Thorel.